Mis 5 extraños hábitos
Después de una no tan profunda reflexión, me topé con estos 5, y agárrense:
1.Cuando escucho a alguien hablar, tecleo con mis manos las palabras que va diciendo, como si lo estuviera escribiendo todo en una máquina de escribir. Esto lo hago siempre, pero sobre todo cuando estoy tratando de poner mucha atención, o cuando estoy aburrida y las palabras comienzan a perder sentido. Sólo tecleo letras, letras y más letras, sin significado alguno. Entonces, por supuesto, la mucha atención se convierte en nula.
2.Me gusta sentarme en lugares arrinconaditos, con pared detrás de mí. No soporto estar en un restaurante dándole la espalda al mundo entero. Soy una voyeur (o metiche, más bien) y, como tal, debo tener una visión panorámica, estar al tanto de todo lo que ocurre. Muy relacionado con este hábito, se encuentra mi afición por escuchar conversaciones ajenas y asomarme por puertas o ventanas abiertas cuando camino por la calle. Sí, sé que ya son tres en este pequeño párrafo, pero la etiología es la misma... soy una metiche.
3.Nomás no puedo ser ordenada con mi ropa, cada prenda que me pruebo o que uso, termina hecha bolas en cualquier parte de la recámara que se preste para ello. Pobre Darío, se ha rendido, pues hace algunos años amenazaba con poner en el cuarto puros muebles picudos o triangulares, ya que me aprovecho de cualquier superficie plana para llenarla de ropa y chunches mías (libros, cuadernos, plumas, aretes, tazas, papeles, dulces).
4.Cuando compro un libro, cuaderno, agenda, etc., hago una detallada revisión para evitar a toda costa que el artículo adquirido presente puntas chatadas, rayoncitos, hojas arrugadas, páginas mal engomadas, etc. Soy un verdadero fastidio, pues para comprar un simple cuaderno me tardo hooooooooras, me fijo en la separación enrtre los renglones, qué tan gruesas son las hojas, cómo es el margen, etc., etc. El punto es que tanto para leer como para escribir necesito pulcritud total. Qué contradictoria, no?
5.Me la vivo fijándome en las placas de los coches, analizo los números buscando operaciones en las que al final queden como resultado un 3 ó un 9, cuando lo logro me pongo feliz y paso a la placa siguiente.
Imagínense si me hubiera tomado el tiempo para reflexionar...
Ah, les debo el paso de la estafeta a otros 5. Llevo poco tiempo en esto del blogueo y mis pocos amigos ya están invitados, si no es que ya hasta lo respondieron. O bueno, le pediré a 5 no blogueadores que lo hagan, igual y con eso se animan a entrarle a este asunto tan entretenido. Tons, ahí les va:
Mirén
Andrea
Ójcar
Lil
Ana
Luego haré el de Mateo...

darius dijo
Jajaja, qué bárbara, yo sé que puede parecer que mi opinión está sesgada, pero qué bueno está este post. Y qué loca estás... pero bueno, eso ya lo sabía. Está increíble lo de hacer operaciones con las placas. "...cuando lo logro me pongo feliz y paso la placa siguiente". "¿Aló? ¿sí, ahí es el psiquiátrico? Tengo una paciente que recomendarles...". Gracias por hacerme reir una vez más.
20 Enero 2006 | 10:25 PM